Posteado por: Estudios Bíblicos Viviendo en la Verdad | septiembre 3, 2015

Thanks

The Word of God exhort us in 1 Tessalonians 5:18 to give thanks all the time. And we really should do that. Like Romans 8:38 says, all things work for the good of those who love God.

The things we thought were going to destroy our lives are the ones that become the greatest blessing.

Is not until we are left to our circumstances that we realize the immutable presence of God.

And we could say that when Jesus was left “alone” on the cross was when He really felt what is to be far from God, and was also when He realized who is God for all human being.

It is not until we have been left alone that we realize that God is enough. And then we experience firsthand all that the Word of God says about God: that He is our provider, our sheperd, our refuge and strength, our light and salvation and many things more.

And we realize that He really fills all and that there is nothing in this world that satisfies the soul like He does. Then, we can say like Solomon said “everything is vanity of vanities” (Ecclesiastes 12:8), and like Paul said “I have learned to be content on any situation” and “for me to live is Christ and to die is gain”. (Philippians 4:11, 1:21).

And we come to understand that even when we are separated from everybody and everything, there is something that could never be taken from us: the love of God in Christ Jesus. Because God will always be faithful even when we have been unfaithful, and will never leave us or forsake us.

Finally, successes and failures dissappear because we realize that it’s all about Him. And that is why Mary, the sister of Lazarus, never wanted to be taken away from the feet of Jesus, because she realized that everything was there and that there was nothing else to look for.

Oh, the depth of the riches and wisdom and knowledge of God! How unsearchable are his judgments and how inscrutable his ways!  “For who has known the mind of the Lord, or who has been his counselor?”  “Or who has given a gift to him that he might be repaid?”  For from him and through him and to him are all things. To him be glory forever. Amen. (Romans 11:33-36 ESV)

Posteado por: Estudios Bíblicos Viviendo en la Verdad | septiembre 3, 2015

Gracias

La Palabra de Dios nos exhorta en 1 Tesalonicenses 5:18 a dar gracias por todo, y verdaderamente hemos de dar gracias por todo. Como dice Romanos 8:38, a los que amamos a Dios todas las cosas nos ayudan a bien. Y verdaderamente es así.

Aquellas cosas que pensamos que destruirían nuestra vida son las que se convierten en mayor bendición. No es sino hasta que hemos sido dejados a merced de las circunstancias de la vida que nos damos cuenta de la inmutable presencia de Dios.

Y podríamos decir que cuando Jesús fue dejado “solo” en la cruz del calvario fue que experimentó lo que verdaderamente significa estar alejado de Dios, y fue cuando también se dio cuenta de lo que Dios significa para el ser humano.

No es sino hasta que humanamente hemos sido dejados solos que nos damos cuenta de que Dios es suficiente. Y entonces experimentamos en carne propia todo lo que la Palabra de Dios dice que Dios es: nuestro proveedor, nuestro pastor, nuestro amparo y fortaleza, nuestra luz y salvación y muchas otras cosas más.

Y nos damos cuenta de que verdaderamente Él lo llena todo y no hay nada en este mundo que pueda satisfacer el alma como sólo Él lo hace. Entonces podemos decir como dijera Salomón “todo es vanidad de vanidades” (Eclesiastés 12:8), y como dijera Pablo “he aprendido a contentarme cualquiera que sea mi circunstancia” y “para mí vivir es Cristo y morir es ganancia”.(Filipenses 4:11, 1:21).

Y entendemos que aunque podemos ser separados de muchos y de muchas cosas hay alguien de quien nunca podremos ser separados: del amor de Dios en Cristo Jesús. Porque Dios siempre será fiel aún cuando hemos sido infieles, y nunca nos dejará ni desamparará.

Finalmente, desaparecen los logros y los fracasos porque nos damos cuenta de que todo se trata de Él y que por eso María, la hermana de Lázaro, no quería despegarse de los pies de Jesús. Porque se dio cuenta de que allí estaba todo y no había que buscar nada más.

¡Oh profundidad de las riquezas de la sabiduría y de la ciencia de Dios! ¡Cuán insondables son sus juicios, e inescrutables sus caminos! Porque ¿quién entendió la mente del Señor? ¿O quién fue su consejero? ¿O quién le dio a él primero, para que le fuese recompensado? Porque de él, y por él, y para él, son todas las cosas. A él sea la gloria por los siglos. Amén. (Romanos 11:33-36 RVR1960)

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